domingo, 30 de octubre de 2011

Amarres... (las brujas no existen pero que las hay las hay)


Amarres - Hechizos - Trabas

Recupera a tu hombre


Decía el cartel en la puerta , un pasillo gris de unos treinta metros separaba la calle de la casa que me esperaba. Cruzarlo o quedarme ahí era mi decisión y no era fácil. De eso dependían las demás decisiones a tomar.
Soy partidaria de que la vida es una sucesión de causa- efecto y que nada ajeno va  a cambiar el rumbo de las cosas. Siempre supe elegir, hablé y me atuve a las consecuencias. Pero últimamente voy trastabillando y he llegado a un punto de desesperación tan grande que me encuentro en la puerta de este lugar, a punto de hacer algo tan alejado a mi pero a la vez, hoy,  tan cercano: amarres y hechizos.
Nunca creí que iba a llorar tanto por un hombre, que una separación me iba a quitar el hambre, el sueño, la posibilidad de trabajar, de atender y hasta de pensar. Que mi mundo iba a girar en el hecho de estar sola, sin él, de no tenerlo y no poder aceptar que no me quiera. Siempre creí que el amor es compartido pero hoy no me importa, no soy nada si no estoy con él.
Entré y el aroma a incienso se sentía cada vez más intenso. Al llegar al fondo, me encontré con un pequeño patio con flores e imágenes de santos y una puerta con un cartel que indicaba:Golpeé y espere a ser atendido.
Toqué la puerta con firmeza y me senté en una silla de mimbre, un perro mediano de color té con leche merodeaba y olía mis zapatillas.
- Toto, no molestes a la señora- dijo una voz que salía del cuarto. Cuando la puerta se abrió salió un hombre morocho, de rulos y una sonrisa bien blanca. – Buenas tardes, soy Roberto Hugo, en que puedo ayudarla.
Le mostré la tarjeta que llevaba en mi mano.
- ¿Estás segura?- preguntó.
- Totalmente.
Hizo ademán con la mano para que entrara y algo nervioso comenzó a revisar sus libros, yo sentada en otra sillita de mimbre observaba ese lugar que podría ser sacado de cualquier película de clarividentes. Luego de ojear encontró lo que estaba buscando. Tomó un trozo de papel y copió con un lápiz lo que supuse sería el conjuro.
- Debes saber que hay hechizos que no tienen vuelta atrás, que una vez que los haces nada va a cambiar. Hay efectos muy importantes, puedes quedarte sin trabajo, sin amigos, sin familia. Las personas pueden apartarse de ti, puede que ese hombre que amas sufra una dependencia absoluta aunque no te ame, puede enfermarse, pero siempre va a estar contigo.
- Nada es peor que estar sin él-  respondí.
- Hay cosas mucho peores. Las consecuencias pueden ser funestas. ¿Eres consciente que vas a utilizar magia negra?
- Si.
- ¿Y vale la pena?
- La vale.
- Hay otras opciones,  hacer un hechizo de magia blanca, tener fe y él puede llegar a volver contigo.
- No. No, eso no es lo que quiero. Quiero que vuelva a mi y que nada, nunca más, lo quite de mi lado. No quiero volver a sufrir. ¿Qué consecuencias pueden ser peores de las que vivo ahora?
- Eres consciente que vas a ser capaz de manipular directamente la libertad o  la capacidad de elección de ese hombre que decís amar.
- Que amo- afirmé.
- ¿Qué amas? Recordá esto entonces: toma tierra de su huella, humedécela con  tus lágrimas  y con agua de afrodita, sobre ella colocá una vela negra, enciéndela y has que él lea estas palabras. Cuando las lea, apaga la vela y será tuyo para siempre.
Me entregó el papel que antes había escrito, pagué la cantidad indicada  en la misma hoja y salí apurada. Fui a unas de esas santerías que hay por la calle Panamá y compre la vela y la esencia. Luego me puse a pensar como conseguir tierra de su pisada. Recordé que en casa tenía una bolsita que había comprado para mis macetas. Fui apurada a buscarla y me acerqué hasta su casa, coloqué una capa fina casi imperceptible en la entrada y de lejos esperé que llegué, entre y no se de cuenta de ella. Y así fue, llegó como siempre, a la misma hora abrió la puerta y nunca se dio cuenta de lo que acababa de pisar.
Luego de un rato y cuando las luces se fueron apagando junté esa tierra en el más absoluto silencio y me fui a mi casa.
Ya tenía todo: la vela, el agua de afrodita, los restos de su huella y solo faltaban mis lágrimas. Comencé entonces a recordar estos últimos meses, nuestra separación, la ausencia y lloré como venía haciéndolo todos los días. Mis lágrimas cayeron entonces y lograron que juntara todo lo necesario para mi hechizo.
Era el momento indicado.
Me senté en la mesa coloqué la tierra humedecida con mis lágrimas en un plato, sobre ella el agua de afrodita, la vela negra y la encendí. Luego acerqué la computadora, abrí el msn y vi que él estaba conectado. Después de meses sin tener noticias, evitando hablarle y ser rechazada, puse mi estado como conectado y le hable:



Apagué la vela.
Ya sos mio hasta la muerte.




jueves, 27 de octubre de 2011

Néstor

Hace un año, a esta hora estaba esperando que llegara la censista cuando leí un tweet que me pareció extraño. Decía: será verdad? Lo escribía Mauricio Saldivar el meteorólogo. Inmediatamente busque la cadena de esos tweets y llegué a la noticia. #MurioKirchner.
Fue un shock. Pero más fue el día posterior, incredulidad, miedo. La idea de... y ahora que hacemos? Y una gran tristeza.
Yo no sabía que era lo que Néstor despertaba en mi, lo que me generaba su figura hasta su muerte.
Me di cuenta de mi admiración hacía él.
Y fue a partir de su muerte que pude posicionarme políticamente. Que supe en quien creía. Tomé una actitud activa en la política. Me comprometí. Luche.
Me puse de las filas de Cristina, sentí una gran empatía por ella. Lloré con sus palabras. Y me propuse apoyarla. Pero no por sobre todas las cosas y de manera ciega. Apoyando sus aciertos, reflexionando sobre lo que no me parece bien pero siempre pensando en el bienestar de todos.
Porque esa es la palabra que más nos representa: el todos.
Hoy como muchos, siento tristeza. Pero también siento felicidad y esperanza.
La esperanza que tenía perdida y que de a poco la fui recuperando.




sábado, 22 de octubre de 2011

Mi amiga, su ex y un pibe de 20 años

Separarse después de muchos años es difícil. Y más si no es una la que se quiere separar. O si quiere pero no por falta de amor, sino porque la relación se hace imposible de sostener.
Anoche hablaba con una amiga, que venía de una separación. Un año malísimo. Crisis. Enfermedades psicosomáticas. Angustia y sobre todo la imposibilidad de cortar con su ex.
Él está para todo. Si tiene un problema, si se rompe la compu, si hay que poner una estufa. Esta ahí para contener pero no para amar.
Hace un tiempo ella me planteó que sus nuevos vínculos son con personas más jóvenes que ella, de amigos de su hermana menor y que si bien hay algunos de los chicos que puede llegar a gustarle, se siente muy grande para ellos.
A mi, que dar consejos me sale de maravilla (aunque no debiera), me dieron ganas de contarle mi experiencia personal. Luego de una de mis separaciones, me costó muchisimo volver a entablar una nueva relación. Habían pasado cosas muy graves y estaba muy dolida, muy lastimada. Y con la única persona con la que pude mantener un vínculo, fue un chico diez años menor (23 años). Que me unía a él? Ganas de estar, divertirme, cero compromisos. Una no ilusión. Yo sabía de entrada que era una relación pasajera, que nos íbamos a ver cuando se de. Que no era necesario ni llamadas telefónicas, ni mensajitos amorosos, solo vernos cuando queríamos. Y estuvo ahí, hasta que apareció alguien con quien sí deseaba formar una pareja.
Nunca nos peleamos, quedamos amigos y de vez en cuando nos veíamos para pasar una buena tarde.

Ayer cuando nos vimos, me dijo que me había hecho caso y que se sentía bárbara. Que desde hacía un tiempo se veía con un chico casi diez años menor. Y que si bien no tenía deseos de ilusionarse, de tener una nueva relación. Estar con él la alejaba del pasado, la divertida, la pasaba genial, le hacía bien.
Que no esperaba una pareja y sabía que esto tenía fecha de vencimiento pero sin embargo, estaba dispuesta a disfrutarlo. Y se sentía rara de saber que esto no tiene futuro (según sus palabras)  pero no lo importaba.

Y yo le dije que lo disfrute. Los chiquitos son lindos, son divertidos... y si te aburrís los podes llevar a Mc Donald y comprarles una cajita feliz.


miércoles, 19 de octubre de 2011

Mi ex, el arrepentido

Mi ex se fue de viaje por trabajo. El primer mes me llamó a diario, luego una vez cada tres días, una vez a la semana, cada quince días y  cuarenta días separaron nuestra última conversación.
Me mandaba uno que otro mail, diciendo que las comunicaciones allí eran muy complicadas.
Claramente no le creía, había estado ese verano con él y era como cualquier ciudad del mundo.
Luego de un ultimátum via mail, me llamó y decidí ser yo la que planteara el tema:
- Vos sos el hombre más importante en mi vida. Y serás siempre el más importante, pero creo que hemos tomado caminos diferentes...
(tenía el discurso anotado en mi agenda)
Sentí que se sacó un peso de encima.
Tuvimos una linda separación llena de amor, de dos personas que las distancias separan pero que siguen queriéndose y valorándose.
Al poco tiempo recibo un mail donde me pedía la división de las cosas que teníamos en la casa. Heladera, cama, y otras cositas más...
Me dejó helada. Nosotros ya habiamos separado todo y él se había quedado con toda la plata, así que no creí que me reclamaría los muebles.
Literalmente lo mande a la mierda. Le dije que si me iba a reclamar eso, que pusiera el dinero por los meses de alquiler que no pagó, porque del alquiler me ocupaba yo. O el dinero de alimentos por los momentos de crisis en que no trabajo y no aportó nada.Y que ahora que estaba bien económicamente era lógico que afrontara esas deudas
Supongo que el mail lo hizo sentir un avaro desdichado, por que su respuesta fue un tremendo PERDONAME, no se lo que hago.
No me volvió a hablar por años. Esa situación había borrado la buena separación.
Un buen día de esos que son rutinarios como todos me llegó otro mail. Allí con el corazón en la mano, lejos, en otro país, sin amigos y con una mujer menos boluda que yo, me pidió perdón por todo. Por lo mal que se comportó durante la relación, por no haberme cuidado, por lastimarme. Me dijo que se sentía un miserable y que se arrepentía de haber perdido una mujer como yo.
Chateamos unos días, yo intuí que el esperaba otro tipo de vínculo de mi parte y le aclaré que lo único que podría ofrecerle era una amistad.
Se que no lo tomo bien, pero lo acepto.
Cada día que nos vemos, una vez por año, me dice lo mismo, que fue un boludo por haberme perdido. Y que ese fue su gran error.
Yo lo afirmo con la cabeza, sonrío y me digo a mi misma... mi querido tenés toda la razón



sábado, 15 de octubre de 2011

Mi ex, el fútbol y Crónica Tv

Mi amiga Valeria diría : desconfío de un hombre al que no le gusta el fútbol.


Nunca salí con un tipo que no le gustara el fútbol. Nunca.
Es más los primeros vínculos muchas veces estuvieron relacionados con la pelea histérica de...uhhh  no me digas que sos de ese equipo de cuarta, no podés
Por ende me he hecho compañera de partidos, he ganado y he perdido apuestas. Me he enojado y me he reido en la cara de varios.
Vi como han dado la vuelta olímpica en la cocina de mi casa o  han dicho cientos de veces que soy fanática del Club Atlético Sin Libertadores de América.
Pero me gustan los hombres futboleros que le voy a hacer.
Uno de ellos y creo que se ganó realmente el primer premio al fanatismo. Era desquiciadamente hincha de Boca. Muy seguidor, muy obsesivo, muy loco por los bosteros.
Era el que debía tener la última camiseta, el que no podía perderse un partido y menos un clásico. Se levantaba a la hora que sea para buscar entradas y si podía estaba ahí en el medio de la 12.
Recuerdo una noche, 2 de julio del año 2003, Boca jugando en São Pablo, él mirando el partido en un bolichón frente a la Bombonera. Porque no quería ver el partido en la YPF de Av de Mayo en Independencia en Villa Adelina, no, el tipo se viajaba una hora y media y lo veía ahí, poco más pegado al Riachuelo.
Resultado Boca Gana la Libertadores por 5ta vez.
Noticiero: Crónica:
Placa roja:Fanáticos festejan triunfo de Boca.
Imágenes ya.

Y en las imágenes aparecía nada más y nada menos que mi ex, tirado en el medio de la calle, en el piso,  en camiseta, con el frío de julio, llorando, agradeciendo a Bianchi, a los jugadores, al presidente del club, a su vieja...

Al segundo mi teléfono empezó a sonar y todos los parientes y amigos preguntándome si lo había visto.
Yo respondiendo que si. Y pensando que a los dos días íbamos a terminar con neumonía en la guardia del hospital. Porque el tipo además era algo hipocondríaco.
Pero no importaba todo por Boca.

Hubo uno que tenía la foto del Kun Aguero en la mesa de luz y un poster frente a la cama que me miraba fijo.Otro que me repetía: no es camiseta se llama casaca, no es cancha es estadio. Y hubo uno que me decía que no le gustaba el fútbol y se veía los partidos de la A, de la B, de la C y todas las categorías que te imagines e incluso los partidos de los cebollitas que repetía telefe.
Los hombres son así, apasionados por la pelota, por los colores, por la bandera.
Y una con el tiempo termina convirtiéndose en una adicta más.


* No fue en casa, pero casi.


(Nunca, pero nunca me llevaron a ver un partido de fútbol.)

miércoles, 12 de octubre de 2011

De a dos

Toda llega.
Aunque no lo esperes.
Pasas de años en que no encontrás la punta del ovillo y de golpe de buenas a primeras tenes la madeja lista para empezar.
Cuanto más negás, más miedo tenés, o más barreras ponés, más te asombras de algunas cosas.
Lo cierto es que en el peor momento alguien apareció para rescatarme del vacío en el que estaba.
Y apostó las fichas a mi número.
No le creí pero demostró con creces que era capaz de jugarse el todo por el todo.
Alguien capaz de ver lo que otros no vieron en el camino.
Demostró su amor.
Su paciencia.
Su cariño.
Su interés.
Me hizo sentir segura.
Seco mis lágrimas y rió en mis risas.
Proyectó su vida en la mía y yo comencé a proyectar la mía en la de él.
Escuchó mi música.
Se sintió tan idiota como yo.
Se enamoró.
Nos enamoramos.
Hoy camina a mi lado.
Me tiende su mano, me acurruca en su pecho.
Y por primera vez me siento cuidada y segura.
Cuidada por alguien que no tuvo miedo a cambiar o si lo tuvo lo superó.
Alguien que le queda el talle de esta mujer.

Espero que esta historia no sea contada en el futuro. Siento que esto es para siempre.
Y no va a ver chances que otra me odie solo por ser la ex de mi ex.




*gracias por tanto amor

(esta bueno creer que hay cosas que pueden durar para siempre, no?)

lunes, 10 de octubre de 2011

Mi amiga, su ex y una noche en el museo

Siempre les cuento cosas que me han pasado pero hoy les voy a contar una anécdota de una amiga.
Resulta que esta muchacha tenía un novio que era guardia de seguridad en una serie de museos en la Capital, principalmente le tocaba cuidar el Museo Roca
Roca* para mi era un hijo de puta, soy de las que cree que deben sacarse en el sur las imágenes de tremendo asesino de los parques públicos. Fue el presidente más joven que tuvimos, apenas 37 años tenía al asumir, un año más que yo. Lo cierto que el susodicho tiene un museo en su honor que funciona en donde fuera su casa, y fue declarado Monumento Histórico en el año 1961.
La casa está recreada como en la época en que era habitada por el ex presidente. Cocina, salas, habitación baño todo igual y en perfecto estado.
Ahora viene la historia dentro de la historia, me contaba esta amiga que debido a que su novio trabajaba de noche y descansaba de día, era de noche cuando podían verse, así que ella viajaba hasta el trabajo de él y hacían vida de pareja en casa de Roca,  le usaban el baño, comían en la cocina, y hacían lo suyo en la habitación.
En pocas palabras utilizaban el Museo Roca como bulo. Claro, se evitaban de pagar el telo y a él se le pasaba volando la noche de trabajo.
Cualquiera quiere un trabajo así.
De vigilar ni hablamos, eh.
Eso me hizo pensar que yo nunca tuve una historia de este tipo, siempre fui más tradicional,  pase de la casa de ellos a mi casa y para de contar.
Ojala ustedes tengan alguna historia de estas para recordar y si me la cuentan mejor.


Sellaremos con sangre y fundiremos con el sable, de una vez y para siempre, esta nacionalidad argentina. 
Julio Argentino Roca




*Roca llevó a cabo la matanza de los aborígenes del sur mal llamada Conquista del Desierto y su acción militar lo llevaron al gobierno.



jueves, 6 de octubre de 2011

Mi ex y su Yodel-ay-hee-hoo

Nunca fui buena deportista, de más esta decir que en la escuela era árbitro, si, si es patético pero bueno alguien lo tenía que hacer y conmigo era restarle puntos al equipo.
Lo cierto es que un día estando de vacaciones en Bariloche, habíamos ido a visitar a mis padres, a mi ex se le ocurrió salir de caminata. Nos calzamos los borceguís y nos fuimos a sacar fotos por ahí.
Tomamos el bondi para arrancar desde el Llao- Llao. Nos fotografiamos  y empezamos a regresar caminando. A mi se me ocurrió entonces pasear un rato por Colonia Suiza. No tenía idea de cuanto había de distancia entre donde estábamos y la villa. Miramos si venía el colectivo y como tardaba decidimos ir caminando.
El lugar era muy lejos, yo ya estaba cansada después de caminar más de una hora cuando mi ex empezó:

-Yodel-ay-hee-hoo a los gritos.

Yo que soy fácil de enojarme ( y de que se me pase también) le pedí que dejara de hacer papelones.
Mucha vergüenza no íbamos a pasar no había nadie. Pero me dolían mucho los pies y creo que estaban relacionados mediante no se que conducto con mi oído. Y él seguía:

-Yodel-ay-hee-hoo

y cada -Yodel ay- una puteada mía.

No es intolerancia. El disfrutaba haciéndome enojar y yo no quería caminar escuchándolo cantar eso.

-Yodel-ay-hee-hoo

Estuvimos caminando como una hora hasta que llegamos. Yo enojada, él cantando. Cuando llegamos al fundo nos enteramos que pasaban muy pocos colectivos por día, y para volver debíamos esperar unas cuatro horas. Cuatro horas en un lugar que mucho para hacer no tiene. Podíamos caminar y recorrer pero yo temía un nuevo Yodel-ay-hee-hoo.
Nos sentamos ahí, almorzamos, luego tomamos té, comimos torta, macitas, dulces y pasamos toda la tarde.

Con el tiempo lo contaba como una anécdota graciosa, pero mientras caminábamos llegue a odiarlo. De verdad a ODIARLO.




* Allí en Colonia Suiza escuche por primera vez Orishias, y tengo una historia musicalizada por ellos, pero va para otro día.


Escuchar aqui

martes, 4 de octubre de 2011

Tu vida es un tango.

Tu vida es un tango me dijo una vez un ex
Uy, me puse como loca.
Pero tenía cierta razón, todo lo veía gris, que no me gustaba el trabajo, que no estaba contenta con la relación con mi familia, no eras feliz en la pareja, no me gustaba la carrera que estaba estudiando. Estaba pasando una crisis importante, y esa crisis no me dejaba ver la mitad del vaso lleno.
Lo primero que hice fue dejar el trabajo y ponerme a laburar en algo que tuviera relación con lo que había estudiado.
Después dejé la facultad, no me creía capaz de ser una buena psicóloga.
Más tarde me separé de mi novio y perdí a muchos amigos que eran de ambos.

Entonces de un día para otro sentí que mi vida dejaba de ser ese tango, que estaba haciendo algo que me gustaba y me daba más satisfacciones, empecé a replantearme porque no estudiar periodismo que era lo que realmente siempre había querido hacer, luego me mude de casa, me independice y volví a formar pareja.

Conocí gente nueva, hice nuevos amigos, dejé atrás una vida totalmente diferente a la que tenía en ese momento.

Pero para lograr eso tuve que dejar todo atrás.

No se si siempre estamos dispuestos a dejar todo atrás, al principio duele, pero después... vale la pena lo que viene.
O al menos, tenés esa posibilidad, no?




lunes, 3 de octubre de 2011

Todos los sueños cargan heridas, sabés... dirían Los Piojos

Anoche no paré de soñar, y les digo que me hubiera quedado en la historia. Tuve una de esas que son tan creíbles que no te das cuenta que es un sueño sino que parece más bien algo que podría llegar a suceder.
Pero obviamente para que suceda la dueña de la casa anterior tendría que vendérmela, yo tendría que tirar abajo la nueva edificación. Mi hijo debería tener dos años y Valeria (algún día les contaré de ella) estaría viviendo con nosotros. Y apareció él.
Recuerdo que hablábamos un montón pero no se de que.
Luego era tarde, se hacia de noche.
Volvíamos a casa y Valeria nos recibía, estaba con mi hijo.
El nene quería upa. Él hablar y yo que se quedé.
-Te querés quedar?- le dije.
-Si - me respondió.
Entrabamos, la cocina era como la recuerdo. Hablábamos mucho. Escuchábamos música. Había una tensión extraña, yo sabía que iba a pasar, él no lo se.
Lo miraba fijo para confesarle algo que nunca le había dicho cuando sonó el teléfono y el secretario de la escuela me despertó. 

No se que me molestó más, que me llamara a las siete de la mañana, o el motivo de la llamada.
O me molestó que no pude decir lo que quería.
No lo hice nunca despierta y tampoco lo pude hacer dormida.



Pero en tu hogar no hay luces prendidas
cuando volvés la olla está vacía
todos los sueños cargan heridas, sabés.
Los Piojos- Media Caña.




viernes, 30 de septiembre de 2011

Todo lo pague con sexo, buen sexo como él me enseñó


Esta historia que voy a relatarles más abajo, no pasó. Pero me hubiera encantado que pase. Me hubiera gustado mucho haber sacado algún provecho de algunas personas que se han abusado un poquito de mi.
Este me encantaba, bocha de años, enamorada de él y la primera vez que hablamos me dijo tal estupidez que me dio ganas de no verlo nunca más. Pero sin embargo reincidí.
Lindo, galán , moderno. Era ese que todas querían y también el que todas tenían... o teníamos.
Nos peleamos por la diferencia de edad, nunca creí en ella. 
Este cuento que voy a escribir a continuación, fue publicado en "El club de la marmota".


Todo la pague con sexo, buen sexo como él me enseñó



Vicky , mi vieja,  es muy divertida y tiene cada salidas…  Cuando con Alejandra, mi mejor amiga, nos juntamos siempre recordamos los consejos de mi mamá. Desde que su vida cambió con la aparición del rollo sussex, hasta que el huevo se hierve 8 minutos y nada más  o lo que hay que hacer si viene un degenerado.
Siempre que recuerdo eso se me marca una sonrisa. Recuerdo que se iba a la noche a estudiar y nos quedábamos en casa con mis hermanos y con Ale esperando a que llegue mi viejo. Antes de salir, mamá nos miraba y nos decía:
-Si viene un degenerado no lo hagan pasar- nosotras nos reíamos a carcajadas ,  primero porque es lógico que no lo íbamos a dejar pasar y luego porque hacíamos el análisis de cómo sería un posible degenerado. ¿Cómo lo distingo?¿ Hay algún manual?,¿ No era más fácil decir, no le abran la puerta a un desconocido y listo?.
Eso sí, siempre me dijo que nunca hablé con extraños en la calle y menos me suba al auto con uno de ellos.
Era verano, tendría 17 años, iba a la calle Paraná a comprar una remerita, esa noche salía a bailar con los chicos de teatro. Esteban pasó con el auto, frenó y me dijo:
-¿Te llevo?
Mi respuesta fue un rotundo sí, sin pensar en Vicki y sus consejos… Si ella me hubiera visto, si se hubiera enterado, creó que recordaría la paliza que me hubiera dado.
La misma que me hubiera dado si se hubiera enterado también, que me acosté con él en la primera cita… Si ya se, no digo que soy una puritana, me he acostado con hombres en la primera cita, pero no a los 17 años y hace muchos años atrás.
Esteban fue uno de esos hombres inolvidables, lo conocí a los 8 años, era una nena cuando pasaba por la puerta de su casa y lo miraba y él me sonreía. Tenía 33 años más que yo y nunca me habló hasta esa tarde de mi primer verano de egresada.  Y aún me cuesta entender como se animó… decía que me lo comía con la mirada… Y puede ser que sea así, siempre me gustó provocar.
El  me enseño todo lo que debía aprender. El me explicó como era el sexo y como era el amor, me enseñó a disfrutar, a darle placer al otro, siempre darle placer. Me enseñó a convertirme en un ser inolvidable en la vida de cualquiera  y me aclaró desde la primera vez, que yo no iba a ser la mujer que compartiera su vida. Me lo dijo claramente…”Chiquita vos sos una nena, te falta mucho, necesitas un hombre que quiera formar una familia con vos… Y ese no soy yo.
Estuve en su cama durante casi 20 años, lo vi casarse por segunda vez ,  vi nacer a sus hijos más chicos, lloré por querer ser esa que compartiera su historia,  pero comprendí con el tiempo que no hubiéramos llegado a nada juntos y que tuvimos mucho más siendo dos seres escondidos.
Un día le dejé prestarme plata para comprarme un par de zapatos que me gustaban luego y sin darme cuenta , dejé que me mantuviera. Parece que hay  un abismo entre una cosa y la otra pero no lo es, sin darte cuenta un día te compra ropa, otro te ayuda a pagar el alquiler, te lleva al super hasta que todos los meses te entrega un sobrecito con tu plata. Él compró el departamento en el que vivo,  en las mejores épocas de la etapa menemista,  pagó mi facultad, compró mi primer auto, mi segundo y el que tengo ahora. Y no fue gratis, no, todo lo pagué con sexo, buen sexo como él me enseñó.
Creo que si Vicky supiera que crió una hija que se prostituía sin querer creerlo, no hubiera estado muy orgullosa, siempre le mentí, nunca le conté de donde conseguía mi dinero, inventé trabajos bien pagos, inventé vacaciones en cuotas con mis amigas, mientras mi viejito me llevaba al Caribe.
Mi viejito… odiaba que le diga así… un día le dije adiós y la verdad fue porque ya nada de él me atraía. Ya tengo una mejor posición, un trabajo importante. Soy joven y me enamoré de un hombre que me gusta mucho. Ya no lo necesitaba.
Y el pobre Esteban se ve que sufrió, anoche me avisó su abogado, que había fallecido. Que ni se me ocurriera pasar por el velorio porque antes de morir le contó a su esposa y a sus hijos que siempre había estaba enamorado de mí.
Dejó la quinta a mi nombre y la casita de Pinamar. También la agencia de motos de Avenida Libertador cerca de Las Olas Boulevard. Y abrió una cuenta en dólares para que estuviera tranquila por varios años de mi vida.
Al principio pensé si me merecía todo esto y llegué a la conclusión que sí  que lo merezco y que es mío, porque todo lo pague con sexo, buen sexo como él me enseñó.








*Nada es lo que parece o todo es lo que puede parecer

miércoles, 28 de septiembre de 2011

Mi ex y su incontinencia verbal

El hombre es esclavo de sus palabras y dueño de sus silencios.
Siempre me gustó ese dicho y en muchos casos está bueno repetírselo antes de abrir la boca y que sea demasiado tarde. Por lo general las mujeres llevamos  el mote de chusmas, de no poder mantener la boca cerrada pero obviamente esto no es solo propiedad femenina.
Uno de mis ex estuvo conmigo muchos años, muy buenos años los últimos y bastante nefastos los primeros.
Luego de poco más de un año en que la relación no iba bien, donde la verdad era yo quien la sacaba adelante, decidí separarme. Una semana antes del 11 S, lo recuerdo muy bien ya les explicaré por que, fui a verlo como cualquier noche y sin darme cuenta le pedí que termináramos la relación.
Acepto encantado, dijo que pensaba lo mismo que yo. Me fui tranquila a casa. Unos días después se apareció en la esquina de mi trabajo con una carta.
La carta de amor más bella que jamás alguien me había escrito. Me decía lo que me amaba, lo difícil que eran los días sin mi. Me pedía una nueva oportunidad.
La leí llorando en la escuela, no quería responder, con que cara le decía a un hombre que me amaba que a mi no me pasaba lo mismo.
Al otro día nos encontramos, él me invitó a pasar el día del maestro en el Jardín Japonés, yo le dije que si, pero  no quería. No me interesaba más. El 11 volví a hablar, le dije que la relación ya estaba terminada.
Me habló medio mundo intercediendo por él. Le pedí a su hermano que lo acompañe. Encontré en la puerta de mi casa una foto rota, cartas tiradas, los recuerdos de la relación a la basura.
De ahi pasó a odiarme, hablaba mal con todos de mi, me insultaba, pasaba por mi casa con la moto a cualquier hora gritando cualquier barbaridad.
Sus amigos y su familia me detestaban.
En navidad recuerdo que pasó con su hermano y su mejor amigo y al llegar a la puerta de casa, me cantaron esta frase de la canción de Gieco : que el traidor puede más que unos cuantos.... y siguieron.
Estoy acostumbrada a no responder a agresiones. Lo dejé pasar y me olvidé.
Meses después volvimos a estar juntos.
Y ahí me tuve que aguantar el odio y la indiferencia de todos.
Mi suegra que no me hablaba, mi cuñada que me aborrecía, mi cuñado igual.
Los amigos no nos invitaban a ningún lado. Y él se enojaba.
Era ilógico, él me había descripto así. Era la harpía que lo había abandonado. Ellos no me iban a querer.
Después de mucho recuperamos el vínculo con el resto y estuvimos juntos 8 años.
A partir de ahí, aprendía a que las palabras son un viaje de ida. Y si hay incontinencia verbal hay que usar Depend plenitud






*vi fotos en facebook, este año fue al Jardín Japones con su nueva esposa.

lunes, 26 de septiembre de 2011

De cepillos de dientes y hombres temerosos

El cepillo de dientes es un cliché. No hay programa del estilo comedia romántica que no muestre a la mujer dejando el cepillo de dientes en la casa del hombre y este lo tome como las invasiones inglesas.
Recuerdo que salí un tiempito con un chico muy lindo... un cuerpo bárbaro, el mejor culo del conurbano sin lugar a dudas. Pero con un gran problema  (No ese que piensan no). tenía lo que algunas psicólogos llaman el Síndrome de Peter Pan. Y estaba orgulloso de ser un niño eterno inmaduro y narcisista.
Nos juntábamos en San Juan y Boedo, él trabajaba por ahí, e íbamos a su casa en la moto.
En el departamento tenía más espejos que un probador de shopping. Y como vivía prácticamente en el gimnasio se pasaba largos ratos mirándose y contemplando lo que hizo con ese cuerpo.
Pero la anécdota viene ahora.
Una noche fuimos a comer comida española a un lugar en zona sur y luego a su casa. Como habíamos comido calamares con perejil y varios condimentos (nunca una ensalada yo) apenas llegamos a la casa, saqué de la cartera el cepillo de dientes, me lavé y como estaba mojado lo dejé en un vasito en el vanitory.
Él no se dio cuenta. Y yo me olvidé.
Al otro día me levanté y me fui. Cuando tomé el 93 me dije: el cepillo.
Lo cierto es que esa noche, no me llamó.
Y tampoco al otro día.
Dos días después y porque yo lo llamé hablamos.
Estaba muy mal. Analizaba y procesaba mi olvido, veía fantasmas, hijos dando vueltas por la casa, casamiento, vacaciones en familia, un perro, cambiar la moto por el auto...
Yo le decía que se quede tranquilo, que me lo había olvidado, pero no. Él no lo entendía.
A los pocos días nos peleamos, a mi me molestó su paranoia y a él mi cepillo de dientes.


* No me gustan los hombres musculosos, acepto pancita de cerveza y algunos afines.


domingo, 25 de septiembre de 2011

Se llamaba Alberto, tenía ojos verdes y hablaba francés

Hoy mi abuelo hubiera cumplido años, no se cuantos la verdad, ni siquiera recuerdo cuando falleció, es como una asignatura que tengo olvidada. Lo único que se es que se murió muy joven. Demasiado para mi gusto y que las pasó fuleras.
Se casó de pendejo con mi abuela, se había enamorado tanto de ella que hasta la "rapto" para poder estar juntos. Se fueron a una isla de Tigre y al volver no hubo más remedio que dejarlos casarse.
Estuvieron juntos toda la vida, ella lo cuido hasta el último aliento y fue la primera en saber que había muerto. Sentada al lado de la sala escucho como su corazón dejaba de latir.
Recuerdo que me avisaron por teléfono, me dijeron que no le diga a mi tía porque estaba embarazada de la menor y la noticia querían dársela en persona.
Cuando ella me llamó dije no tener noticias.
Al rato llegó mamá, entro y en el pasillo de mi casa se tiró de rodillas y lloró como hacía mucho que no la veía.
Lo quise muchísimo. Fui su preferida. Seguramente nos diría lo mismo a todos sus nietos.
Bebió toda la vida. Y fumó a más no poder.
Estuvo internado en un psiquiátrico por que el alcohol le quemó la cabeza.
Sus últimos años los vivió en sobriedad y recupero su vida. Pero ya era demasiado tarde.
Los médicos dijeron seis meses de vida y eso fue lo que vivió.
Su mamá había sido actriz, su padre era jugador.
Nunca fue a la escuela, los profesores le enseñaban en su hogar.
Era un Dandy, un chico bien.
Por amor dejó su casa de La Lucila y se fue a vivir a José León Suárez. Pasó miseria y hambre.
Vio morir a un hijo pequeño, vio casarse cuatro. Conoció 15 nietos.
Me enseño a leer los clásicos. Me introdujo en la aventura de la lectura. Me apoyó en mis sueños.
Lo quise con el alma y lo extraño a veces.
Lo recuerdo con mis hermanos, entre risas y anécdotas.
Se llamaba Alberto, tenía ojos verdes y hablaba francés


martes, 20 de septiembre de 2011

Little boys: los primeros

En mi adolescencia siempre fui muy tímida, mi acercamiento a los chicos era desde la amistad y después terminaba viendo como la mayoría se ponía de novio con alguna de mis amigas.
Por eso mi primer novio fue un pibe que no me bancaba. Pasé del odio al amor sin escalas y fue la una válvula de escape que necesité cuando me di cuenta de que  me había enamorado de un amigo.
La cosa era simple, me enamoré de Gustavo, él tenía novia por ende empecé a salir con Francisco, el amigo fachero y agrandado.
Ese fue el primer contacto que tuve con la histeria masculina.
Basta que me pusiera de novia para que las feromonas lo atrayeran a mi.

Este chiquitín vivía en Belgrano. Nos encontrabamos todas las tardes cuando él salía del Cristoforo Colombo y nos ibamos a pasear por Palermo. Yo me tomaba el 15 en Panamericana, recién salidita de mi escuela pública y me aparecía en la puerta de tremendo colegio a esperarlo.
Hablábamos horas por teléfono, yo lo histeriqueaba pero no entregaba nada. El estaba como loco y yo decía no. (pensándolo bien también pudo haber sido su primer contacto con la histeria femenina)
Obviamente me dejó. Yo no iba a perder mi virginidad con este tipo, me gustaba pero no era el que quería.
El que yo quería estaba irritadísimo desde que nosotros nos pusimos de novios. 
¿Cómo yo había hecho eso?- se preguntaba, si era lógico y evidente que estaba enamorada de él.
Cero códigos (para los que dicen que los hombres tienen códigos) a los tres días de mi pelea con Fran,  Gustavo me pasó a buscar por el casting del Jorobado de París, y a las dos cuadras me comió la boca contra un cartel que anunciaba a Fito Paez en Vélez.
Era precioso. Vivía en Lavallol, osea que para vernos me tenía que cruzar medio Buenos Aires. Y Lavallol si es lejossssss.
Él nunca dejó a la novia, pero eso me di cuenta después.
Tenía esa cosa de siempre enterrar su semillita de maldad cuando sabía que otro me rondaba. 
Mirá que estoy, te dejo sola, pero si estas con alguien te aviso que estoy. 
Parecía su leit motiv

Escorpiano.

Nos seguimos hablando durante mucho tiempo hasta que me olvidé de saludarlo para su cumpleaños y se ofendió. Luego me olvidé su teléfono y nunca más volví a saber de él.




No voy a subir fotos de ellos pero si de mi a esa edad. En el teatro Colón.
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domingo, 18 de septiembre de 2011

El llamado sorpresa


Caminé los 30 metros que separan la puerta de mi casa con la calle. El pasillo interminable que solemos transitar los que vivimos en un ph al fondo se hizo cada vez más largo. No lo veía solo escuchaba los perros ladrar.
Mi hijo de la mano, él por primera vez lo iba a ver y yo pensando cuantas veces habíamos hablado de tener un hijo juntos.
Sonrió con esos dientes blancos y desalineados. "Es una pulga", dijo.
Abrí la reja y le respondí: " él es mi enano."
Los recuerdos  vinieron a mi mente. Su llamada después de tantos años.
Recuerdo estaba durmiendo. El teléfono sonó. 
Hola.
La música sonaba de fondo. Dolina, pensé hasta que comenzó a cantar.
Ismael Serrano. SIIIIIIII Ismael Serrano.



Me levanto temprano, moribundo perezoso resucito, bienvenido al mundo. Con noticias asesinas me tomo el desayuno. Camino del trabajo en el metro. Aburrido vigilo las caras de los viajeros, compañeros en la rutina y en los bostezos.Y en el asiento de en frente, un rostro de repente, claro ilumina el vagón en sus gestos traen recuerdos, de otros paisajes otros tiempos en los que una suerte mejor me conoció. No me atrevo a decir nada, no estoy seguro, aunque esos ojos sin duda son los suyos,Mas cargados de nostalgia, quizás mas oscuros. Pero creo que eres tu, y estas casi igual tan hermosa como entonces, quizas mas sigues pareciendo la chica mas triste de la ciudad.Cuanto tiempo ha pasado desde los primeros errores? Del interrogante en tu mirada?La ciudad gritaba y maldecía nuestros nombres, jóvenes promesas, no, no teníamos nada.Dejando en los portales los ecos de tus susurros, buscando cualquier rincon sin luz, agarrate de mi mano, que tengo miedo del futuro, y detrás de cada huida estabas tu, estabas tu.En las noches vacías, en que regreso, solo y malherido, todavía me arrepiento de haberte arrojado, tan lejos de mi cuerpo.Y ahora que te encuentro, veo que aun arde, la llama que encendiste, nunca, nunca es tarde,Para nacer de nuevo, para amarte. Debo decirte algo, antes de que te bajes, de este sucio bagon y quede muerto, mirarte a los ojos y tras de recordarte, que antes de rendirnos, fuimos eternos.Me levanto decidido y me acerco a ti, y algo en mi pecho se tensa, se rompe. Como estas?Cuanto tiempo te acuerdas de mi? Y una sonrisa tímida responde: Perdone, pero creo que se ha equivocado, Disculpe señorita, me recuerda tanto a una mujer que conocí hace ya algunos años.Mas viejo y mas cansado vuelvo a mi asiento, aburrido vigilo las caras de los viajeros,Compañeros en la rutina y en los bostezos. 


Luego su voz: - Estoy en el recital de Ismael, pensé en vos y quise hacertelo escuchar.
No recuerdo cuanto tiempo llevabamos separados, ni cuanto que el vivía en el exterior. Ni se porque lo hizo. Solo recuerdo que no dormí en toda la noche. Que me replantee si había hecho bien en separame, si aún lo quería. Que pasaría si lo volvía a ver.

Meses después cruzaba la puerta de mi casa, mi casa que también fue su casa.
Se sentaba a mi mesa, que también fue su mesa.
Y comíamos y reíamos como durante tantos años.
Y ahí supe la respuesta. 
Yo ya no lo quería y él tampoco.
Bueno sentíamos un cariño fraternal.
Hablamos de hombres, de mujeres de relaciones y prometimos volvernos a ver, por lo menos cada vez que el volviera a Buenos Aires. 
Y venimos cumpliendo el ritual.
Ser ex no siempre significa ser enemigos.


Les dejó la canción para que la escuchen


sábado, 17 de septiembre de 2011

El mentiroso


¿Qué amamos cuando amamos? Me pregunté esa tarde sentada a la mesa con el hijo de quien fuera mi gran amor de juventud.
Cuando conté su historia algunos post atrás puse que era el gran amor de mi vida. Muy equivocada estaba, hace tiempo que ese lugar tiene otro ocupante, quizás un día les cuente,  quizás siga manteniéndolo en secreto. Me gusta escribir sobre historias pasadas, y esta aún la siento muy fresca.
Pero volviendo al individuo, hace un par de meses la vida nos cruzó, a cada uno con su vida,  a los dos con hijos. Él mostrándose víctima de una serie de infortunios, triste y jugando el rol de héroe  (o antihéroe),  yo también jugando mi rol de heroína. 
¿Ayudarías a mi hijo que se llevó ingles?, me preguntó y  le dije que sí. 
Un día de febrero vino el chico enojado a contarme los desastres de él como padre.
Lo primero que sentí fue tristeza y frustración pero no sorpresa. Ya no tengo 20 años y me creo cualquier cosa como cuando lo conocí. Con 36 puedo darme cuenta que él no es más que un gran mentiroso.
Lo que me enojó es darme cuenta de la mentira.  Somos grandes. Se de sus problemas y él sabe que lo voy a ayudar en la medida que pueda, entonces ¿por qué mentirme?
¿Por qué decirme que está solo?, cuando el hijo me dice que tiene novia
¿Por qué decirme que trabaja?, cuando el hijo me dice que es un vago al que le gusta la vida fácil.
Cuando el nene se fue de casa, yo lo miré distinto. No lo llamé y no me volvió a llamar.
Ahora me ve en la puerta del colegio, les recuerdo que el destino hizo que su hijo fuera alumno en la escuela en que trabajo, y no me saluda. Hace que arregla la moto, mira para otro lado o se aleja sin decir una palabra. La verdad es que me hace un favor. Pero me hace pensar y preguntarme  mil veces, por que estuve tan enamorada de un hombre así. Los defectos de hoy eran iguales a los del pasado.





Sigo sin poder responderme, ¿qué amamos cuando amamos?